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Podcast: Arquitectura Pasiva, beneficios y características

passivhaus
Fotografía: Passivhaus Institute

El concepto de arquitectura pasiva gira en torno a la idea de lograr un nivel de aislamiento y calidad de aire interior que incrementa el confort, mejora la salud y reduce considerablemente el consumo de energía. 

Aunque aparentemente se trata de una iniciativa reciente provocada por la necesidad de conservar el medio ambiente, la arquitectura pasiva ya llegó a plantearse hace más de 2.500 años en la Grecia de Sócrates, cuando escribió sobre este tipo de arquitectura estableciendo nuevos parámetros basados en la modificación de la planta de las clásicas casas griegas otorgándoles una forma de trapecio para aprovechar mejor la energía solar en invierno y mantener el confort en verano gracias a los voladizos instalados en el porche. 

Posteriormente en Roma, debido a la explotación desmesurada de recursos naturales se decidió adoptar la técnica de construcción griega defendida por Sócrates, desarrollándola y adaptándola a los diferentes climas del Imperio Romano. 

Precisamente, ha sido en periodos de crisis energética cuando este tipo de arquitectura ha cobrado más sentido y se ha potenciado para paliar los efectos que la sobreexplotación de recursos puede tener sobre nuestro planeta.  

El concepto de arquitectura pasiva se vio reforzado a través de la expresión alemana Passivhaus y se centra en la idea de que los edificios en los que habitamos o trabajamos deben estar diseñados de modo que puedan aprovechar los recursos naturales de un modo eficiente logrando con ello crear espacios mucho más confortables, saludables y respetuosos con el medio ambiente. 

Passivhaus es el estándar de eficiencia energética más avanzado del mundo cuyo origen debemos buscarlo en Alemania gracias a una conversación que en el año 1988 mantuvieron los profesores Bo Adamson (Suecia) y Wolfgang Feist (Alemania). 

Los edificios que se construyen o se rehabilitan de acuerdo a los principios de la arquitectura pasiva consumen mucha menos energía (hasta un 90% menos que las construcciones convencionales), y además la poca energía que necesitan procede de fuentes renovables por lo que se trata de una opción que no sólo respeta el entorno, sino que además tiene un impacto positivo en nuestros bolsillos. 

Una casa pasiva debe cumplir con cinco principios básicos: 

  1. Aislamiento térmico. Esto evitará que las altas y bajas temperaturas entren en el edificio manteniendo una temperatura interior constante. 
  2. Ausencia de puentes térmicos. Son los puntos débiles por los que puede entrar el frío o el calor perjudicando la eficiencia energética del edificio. Estos puentes pueden estar en paredes, techos juntas o cantos. 
  3. Ventanas y puertas de altas prestaciones. Al ser las zonas más débiles este tipo de estructuras deben reunir una serie de características que garanticen un buen aislamiento. 
  4. Envolvente hermética. Este principio es fundamental para evitar que flujos no deseados de aire húmedo provoque condensaciones intersticiales (humedades), pérdidas de energía y, consecuentemente, confort. 
  5. Ventilación mecánica. Se trata de introducir aire fresco desde el exterior del edificio y extraer el aire viciado (de dióxido de carbono), del interior. El aire renovado se filtra (filtro de intercambiador de calor), y recupera la temperatura del aire viciado. Este tipo de ventilación requiere del uso de muy poca energía con lo que se puede prescindir de los sistemas convencionales de climatización.  

Por tanto, confort, ahorro energético y salud son los tres grandes beneficios que comporta adoptar un estilo de vida en una casa pasiva. 

En la actualidad, más de 25.000 edificios en todo el mundo se han construido bajo las directrices que establece la certificación Passivhaus con excelentes resultados de acuerdo a los datos proporcionados por la monitorización y las encuestas llevadas a cabo entre sus usuarios que demuestran un elevado índice de satisfacción. 

Juan Carlos Navarro

Fundador de la agencia de marketing MarketinLife lleva 10 años proporcionando servicios de consultoría tanto a nivel nacional como internacional. Interesado siempre en el intercambio de bienes y servicios de alto valor añadido, acumula más de 20 años de experiencia en el sector de Nuevas Tecnologías trabajando con grandes empresas y marcas ayudando en sus procesos de transformación digital.
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