Criterio

El lujo europeo pierde millones de clientes y China sabe exactamente dónde están

Cincuenta millones de consumidores abandonaron el mercado del lujo entre 2021 y 2024. No porque dejaran de quererlo, sino porque las marcas europeas decidieron sin pretenderlo que ya no los necesitaban. China llegó justo a tiempo para recogerlos con un producto validado, una narrativa propia y una paciencia estratégica que el sector occidental confundió durante demasiado tiempo con inexperiencia.

Durante años, la industria del lujo occidental interpretó el auge de las marcas chinas como un fenómeno local, relevante en Shanghái, pero irrelevante en París. Ese error de lectura está a punto de costar muy caro porque ahora mismo las marcas chinas no solo están ganando en casa, sino que están llegando a Europa habiendo superado el test del mercado más exigente del mundo, con un consumidor europeo que, por primera vez, tiene razones económicas reales para recibirlas con los brazos abiertos.

El proceso de vaciamiento que las casas europeas no quisieron ver

El sector del lujo europeo tomó entre 2021 y 2023 una decisión que, vista en perspectiva, tiene todos los ingredientes de un error que yo calificaría como histórico. Subió precios de forma sistemática — cerca de un 20% acumulado — apostando a que el consumidor aspiracional mantendría su lealtad. Sin embargo, no la mantuvo. Unos 50 millones de compradores quedaron excluidos del mercado del lujo en ese período. Y es que no dejaron de querer lujo, simplemente dejaron de poder pagarlo.

Y el resultado de ese movimiento es visible en los balances. LVMH cerró 2024 con su peor comportamiento desde la crisis financiera global. Gucci registró una caída del 25% en ventas en el primer trimestre de 2025. Chanel perdió un 30% en beneficios. Kering ha destruido el 60% de su valor bursátil desde su máximo de 2021. Y sobre ese escenario, ya de por sí frágil, los aranceles norteamericanos de la administración Trump amenazan ahora el único mercado que les quedaba como tabla de salvación. Las casas europeas llegan a este momento debilitadas por todos los flancos al mismo tiempo.

Pero lo que nadie está diciendo con claridad es que ese hueco de 50 millones de consumidores aspiracionales no ha desaparecido. Sigue ahí, y alguien lo va a rellenar.

La prueba que China lleva años superando en silencio

Lo que el sector occidental ha leído como una crisis de consumo chino es, en realidad, algo más preciso y mucho más inquietante ya que hablamos de lo que podría calificarse como una transferencia de lealtad. El consumidor chino no ha dejado de consumir lujo, sino que ha encontrado marcas propias que lo satisfacen mejor, a un precio más honesto según su modo de ver y con una narrativa cultural mucho más auténtica. Songmont, Laopu Gold, Qeelin, Icicle o Shang Xia son marcas que han crecido compitiendo en el entorno más sofisticado y exigente del mundo, contra rivales europeos con décadas de ventaja histórica, y han ganado.

Todo ese proceso, que es un entrenamiento intensivo, y sus buenos resultados ya tienen una dirección bien definida. Songmont, por ejemplo, debutó en la Semana de la Moda de París en otoño de 2024. Shang Xia opera en la Place Dauphine. Icicle tiene ya cuatro tiendas en la capital francesa. Así que cabe decir que no vienen a Europa. Ya están.

NIO ET7 sedán eléctrico.

En el ámbito del automóvil de alta gama los números son aún más elocuentes. A pesar de los aranceles que la Unión Europea impuso a los vehículos eléctricos chinos, las marcas respondieron con inteligencia, ya que pivotaron hacia los híbridos enchufables y siguieron avanzando. En el primer semestre de 2025 casi doblaron su cuota de mercado en Europa. En junio superaron en ventas a Mercedes-Benz. En agosto superaron a marcas como Audi. Al cierre del año habían vendido más de 810.000 vehículos en el continente — el doble que en 2024 — alcanzando una cuota del 6,1% del mercado europeo total. Una cuota ya superior a la de otras marcas extranjeras. NIO compite directamente contra BMW y Mercedes-Benz en el segmento ejecutivo. Zeekr obtiene cinco estrellas en Euro NCAP con una tecnología de carga que los fabricantes alemanes todavía no están siendo capaces de igualar.

La convergencia que lo cambia todo

El escenario que emerge no es el de una amenaza futura, sino el de tres fuerzas que ya han convergido. El consumidor europeo de clase media ha perdido poder adquisitivo real — inflación, energía, vivienda — y el aspiracional de lujo fue expulsado por las propias marcas que debían seducirle. Las casas europeas llegan debilitadas financieramente y bajo presión arancelaria en su principal mercado de recuperación. Y las marcas chinas llegan con un producto de calidad demostrada, identidad cultural propia y un relato que conecta especialmente con la generación Z europea.

Pero hay una implicación más que el sector no está mirando de frente. Los grandes grupos europeos de lujo han construido su fortaleza histórica, en buena parte, a través de adquisiciones estratégicas. La filosofía de LVMH — más de setenta marcas bajo un mismo paraguas — se basa en identificar valor antes de que el mercado lo haya reconocido del todo. Kering hizo exactamente eso con Qeelin, la joyería china de inspiración cultural que hoy convive en el grupo con Gucci o Bottega Veneta. La pregunta que cabe hacerse ahora es cuánto tiempo falta para que veamos a una marca china de lujo integrada en uno de estos grandes grupos como consecuencia de un movimiento defensivo. Porque si no la compras tú, la competencia que esa marca representa no desaparece. Crece.

«El error no fue que China llegara. El error fue dejar el espacio libre — y no ver que China llevaba años preparándose para ocuparlo.«

Conclusión

La pregunta que el sector europeo debería estar haciéndose no es si las marcas chinas pueden competir en Europa. Los datos de 2025 sin duda ya la han respondido. La pregunta real es qué queda del lujo europeo cuando el consumidor aspiracional — el que mantenía vivo el deseo de toda la pirámide — descubre que puede sentirse igual de especial, con igual calidad, por la mitad del precio. Y si la respuesta de las grandes casas sigue siendo subir precios y reducir accesibilidad, esa pregunta va a responderse sola. Mucho más rápido de lo que nadie en la Avenue Montaigne quisiera.





Escucha el podcast GenexiGente CRITERIO en tus plataformas favoritas

Escuchar CRITERIO en Apple Podcast
Escuchar CRITERIO en Spotify
Escuchar CRITERIO en Amazon Music



Publicidad

Juan Carlos Navarro

Juan Carlos Navarro es fundador de MarketinLife, consultora de marketing y desarrollo de negocio en el sector del lujo, y de Discernin, think tank de análisis y prospectiva de la industria. Con una dilatada carrera internacional, es reconocido por su visión estratégica sobre el futuro del lujo y por su capacidad de anticipar los movimientos que redefinen el sector. Es fundador y editor jefe de GenexiGente.
Botón volver arriba