Estilo de Vida

Jets privados, el nuevo estilo de vida para viajar.

Puntos destacados de la historia
  • Contratar un jet privado representa la posibilidad de disfrutar de un viaje que permite al cliente elegir destinos mucho más inaccesibles.
  • Un jet privado hace que nos olvidemos de los estrictos horarios establecidos por la aviación comercial convencional.
  • Volar en un jet privado nos va a sumergir en una experiencia única con un servicio de alto valor añadido.

Si pensamos en un usuario tipo de un jet privado, enseguida nos viene a la mente grandes estrellas de cine, deportistas de élite, empresarios ilustres entre otras muchas celebridades. Pero ese estereotipo está cambiando, en parte acelerado por la pandemia pero en parte como consecuencia de la evolución de una serie de hábitos de consumo que voy a describir a continuación.

Y es que cada vez son más las personas que encuentran innumerables ventajas a la hora de utilizar los jets privados para sus desplazamientos tanto de tipo profesional como incluso personal. Sobre todo hablamos de clientes que hasta ahora eran usuarios de la primera clase o las clases business de los vuelos comerciales convencionales y que como consecuencia de la pandemia, por un lado, y debido a las grandes ventajas que comporta la contratación de vuelos privados por otro, están migrando hacia un tipo de viaje mucho más confortable y eficaz.

Contratar un jet privado representa la posibilidad de disfrutar de un viaje que permite al cliente elegir destinos mucho más inaccesibles gracias a que este tipo de aviones puede aterrizar en aeropuertos o en aeródromos más pequeños ubicados mucho más cerca de estos potenciales destinos. Si tenemos la intención de viajar a un destino menos accesible con un vuelo comercial convencional probablemente tengamos que hacer varios transbordos, conexiones y escalas, e incluso desplazamientos adicionales para poder llegar al destino deseado. En cambio, un jet privado, como digo, puede acercarnos con mayor precisión a ese destino más inaccesible de un modo mucho más eficiente.

Por otra parte, tanto si nuestro viaje es de placer como de negocios, disfrutar de la posibilidad de disponer de un jet privado hace que nos olvidemos de los estrictos horarios establecidos por la aviación comercial convencional, ya que si una reunión de negocios se retrasa algo más de la cuenta o si no llegamos a la hora estipulada tras unas merecidas vacaciones, siempre estará nuestro avión privado esperando para trasladarnos de vuelta a nuestros lugares de origen, con lo que de nuevo nos encontramos con una ventaja difícil de igualar si nuestro poder adquisitivo es suficiente para disfrutar de este nivel de servicio.

Otro factor que indudablemente interviene a la hora de decantarse por la contratación de un jet privado es la posibilidad de viajar de un modo mucho más exclusivo alejado de las aglomeraciones de los aeropuertos y, consecuentemente, del contacto directo con grandes masas. Ya hemos escrito en GenexiGente sobre cómo están evolucionando los viajes de lujo tras la pandemia, y precisamente la posibilidad de utilizar un medio de transporte que te garantiza privacidad para ti y tu familia y que además te deja casi a las puertas de tu destino también de carácter privado, es sin duda una opción que cada vez más personas están utilizando.

Por último, debemos tener en cuenta que volar en un jet privado nos va a sumergir en una experiencia única con un servicio de alto valor añadido. Un estilo de vida que merece la pena disfrutar, que no está al alcance de todos los bolsillos pero al que cada vez más personas van a poder acceder en el futuro.

Son muchos los que ahora afirman que contratar un jet privado es una moda pasajera fruto de una pandemia que nos hace sensibles a aglomeraciones y a prevenir posibles contagios, pero que cuando todo vuelva a la normalidad, estos nuevos usuarios de vuelos privados volverán a confiar sus desplazamientos al modelo tradicional de desplazamiento basado en la aviación convencional. Yo, en cambio, estoy convencido de que esto no es una moda, sino una evolución y un profundo cambio en el modo de entender el consumo exigente y el interés por un valor añadido inigualable que poco a poco seguirá ofreciendo alternativas de interés para un público objetivo que ya le ha perdido el miedo a volar como hasta ahora lo hacían grandes celebridades.

Los vuelos privados son una opción razonable para un público exigente y eso es algo que se va a consolidar en un futuro lleno de posibilidades para cada vez un mayor número de personas.

Juan Carlos Navarro

Fundador de la agencia de marketing MarketinLife lleva 10 años proporcionando servicios de consultoría tanto a nivel nacional como internacional. Interesado siempre en el intercambio de bienes y servicios de alto valor añadido, acumula más de 20 años de experiencia en el sector de Nuevas Tecnologías trabajando con grandes empresas y marcas ayudando en sus procesos de transformación digital.
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