Gastronomía

Entrevistamos a Rubén Cuesta, el chef que ha puesto a Lanzarote en el mapa Michelin

La primera estrella Michelin de Kamezí confirma el talento de Rubén Cuesta y el creciente impulso de la alta cocina canaria. Una conversación que desvela la visión y el método de uno de los chefs del momento.

La primera estrella Michelin obtenida por Kamezí consolida a Rubén Cuesta como una de las voces más interesantes de la nueva gastronomía canaria. Formado en la disciplina técnica, guiado por un instinto creativo afinado y profundamente conectado con la sensibilidad del territorio, Cuesta se ha convertido en un chef que rehúye el artificio y se mueve con naturalidad entre la precisión, la emoción y la sostenibilidad. Sin necesidad de grandes gestos, su cocina logra sintetizar una visión madura del lujo contemporáneo: una propuesta donde la excelencia se expresa a través del respeto absoluto por el producto local y una estética culinaria silenciosa, meticulosa y honesta.

Rubén Cuesta, chef del restaurante Kamezí en Lanzarote

En Kamezí —un verdadero laboratorio de ideas gastronómicas arraigado a las singularidades de Lanzarote— Cuesta ha encontrado el espacio perfecto para proyectar esa mirada. Sus platos no solo dialogan con la memoria volcánica de la isla, sino que la reinterpretan desde una perspectiva actual que encaja con las tendencias internacionales del fine dining y el creciente interés por las cocinas de origen. Que esta primera estrella se sume al mapa de la alta cocina canaria no es un gesto aislado: forma parte de un movimiento más amplio que reivindica el potencial del archipiélago como destino gastronómico de referencia. Y es precisamente en esa transición, entre la identidad local y la ambición global, donde la figura de Rubén Cuesta adquiere todo su sentido.

Pregunta.- Rubén, en primer lugar, enhorabuena por esa estrella Michelin. Mirando atrás ¿Hubo algún momento concreto en tu carrera sentiste que estabas destinado a liderar un restaurante como Kamezí?

Respuesta.- Bueno, uno no sabe lo que le depara el futuro. Pero, siempre se aspira a estar, en un sitio como Kamezí.

P.- ¿Qué desafíos de tipo personal y profesional tuviste que superar para alcanzar el nivel de excelencia que exige la alta cocina?

R.- En lo profesional, lógicamente la implicación absoluta, ya que se precisan muchísimas horas de trabajo sin ver la luz del día. A nivel más personal el gran desafío fue venir de la península a Canarias a liderar un restaurante dejando atrás a la familia.


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P.- La estrella Michelin sin duda es un reconocimiento que exterioriza un «saber hacer» cotidiano y le otorga un reconocimiento internacional ¿Cómo ha cambiado tu percepción de tu propia cocina y del proyecto Kamezí tras recibir este galardón?

R.- El mayor cambio es que el reconocimiento te lleva a un nivel de exigencia superior, sobre todo, por cumplir las expectativas y estar a la altura del reconocimiento, pero también la autoexigencia que te impones como responsable del concepto y del proyecto.

Rubén Cuesta, chef del restaurante Kamezí en Lanzarote

P.- Tu cocina logra fusionar tradición y vanguardia ¿Cuál es tu secreto para innovar sin perder la esencia de Lanzarote en cada plato?

R.- Siempre estar a la vanguardia, constante evolución con lo que va saliendo nuevo y nunca perder la esencia de mi cocina, que son los guisos y los caldos.

P.- ¿Puedes compartir alguna experiencia personal, viaje o descubrimiento que haya marcado la inspiración de un plato emblemático de Kamezí?

R.- De un plato en concreto no, pero sí cuando fui por primera vez a Azurmendi, quise replicar la experiencia que tiene el comensal, no solo en la mesa si no en todo el establecimiento.

P.- El menú degustación de Kamezí es un viaje sensorial de 14 pases ¿Cómo decides cuál es la historia que quieres contar en cada menú y cómo evoluciona esa narrativa con el paso del tiempo?

R.- Lo primero e imprescindible es siempre elegir el producto de la isla que se va a utilizar, la disponibilidad y a partir de ahí empezar a trabajar y darle a todo un sentido y una consistencia.

P.- Lanzarote tiene un ecosistema y productos únicos ¿Alguna vez un ingrediente local te ha hecho replantearte un plato o descubrir una nueva técnica culinaria?

R.- Uno de ellos es el liquen que hay en la isla, del cual hay muchas variedades, pero no tanto como crear una técnica culinaria, sino para abordar el resto de intentar usar con sentido ese producto en nuestra cocina, para que se integre en el menú degustación de Kamezí.

Rubén Cuesta, chef del restaurante Kamezí en Lanzarote

P.- En la alta cocina, la excelencia reside en los detalles ¿Qué rituales o prácticas consideras imprescindibles antes de abrir Kamezí cada día?

R.- Que estén todas las elaboraciones del servicio a punto, limpieza impecable y alergias del día confirmadas para que salga todo bien.

P.- ¿Cómo gestionas la tensión entre precisión técnica y creatividad espontánea en un menú de alta exigencia como el tuyo?

R.- Como buenamente puedo, al final el día a día en Kamezí no es fácil. Es indudable que la realidad de Lanzarote hace que dispongamos de una materia prima limitada y eso supone un reto constante a la hora de poder idear nuevos pases en nuestro menú.

P.- Si tuvieras que definir la “firma” de tu cocina en una frase ¿Cuál sería?

R.- Cocina de producto local y guisos canarios.

P.- La estrella Michelin distingue la excelencia absoluta, pero ¿Qué crees que hace que un restaurante sea recordado emocionalmente más allá de la comida?

R.- La experiencia general, desde que entras hasta que sales, cuantos más detalles cumplas mejor será la experiencia. En el caso de Kamezí contamos con la gran ventaja de una ubicación inmejorable frente al mar, una arquitectura espectacular y todo rematado por un gran servicio. Toda la experiencia que disfruta el cliente está a la altura de nuestra propuesta gastronómica.

P.- Mirando al futuro ¿Qué retos y objetivos te planteas para seguir evolucionando la cocina de Kamezí?

R.- Sobre todo el reto de tener un muy buen equipo para poder seguir desarrollando todas las ideas con las que queremos ir reforzando y enriqueciendo el concepto detrás de la propuesta del restaurante Kamezí.


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Juan Carlos Navarro

Fundador de GenexiGente y de la consultora de marketing MarketinLife lleva 15 años proporcionando servicios de consultoría tanto a nivel nacional como internacional. Interesado siempre en el intercambio de bienes y servicios de alto valor añadido, acumula años de experiencia en el sector del lujo trabajando con grandes empresas y marcas ayudando en sus procesos de internacionalización y transformación digital.

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