Arte y Cultura

Rosario de Velasco: Entre Giotto y Picasso, un estilo único en la pintura española

Su capacidad para combinar tradición y modernidad, así como su habilidad para relacionarse con otros artistas y explorar nuevas corrientes, la convierten en una figura esencial para entender el desarrollo del arte figurativo en España.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, en colaboración con el Museo de Bellas Artes de Valencia, inaugura una exposición dedicada a la destacada pintora figurativa española Rosario de Velasco (Madrid, 1904 – Barcelona, 1991). Bajo la curaduría de Miguel Lusarreta y Toya Viudes de Velasco, sobrina nieta de la artista, esta muestra reúne una selección de alrededor de treinta pinturas realizadas entre los años 20 y 40, los periodos más prolíficos y significativos de su carrera artística. Además, se incluye una sección especial que explora su labor como ilustradora gráfica.

Rosario de Velasco
Adán y Eva, 1932. Óleo sobre lienzo. 109 x 134 cm. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. © Rosario de Velasco, VEGAP, Madrid, 2024. Foto: © Archivo Fotográfico Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

La exposición cuenta con el apoyo de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, y tiene como objetivo rescatar y valorar el legado de una de las figuras clave del arte español de la primera mitad del siglo XX. Entre las obras expuestas se encuentran piezas icónicas como el óleo “Adán y Eva” (1932) del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; “La matanza de los inocentes” (hacia 1936) del Museo de Bellas Artes de Valencia; “Maragatos” (1934) del Museo del Traje de Madrid; y “Carnaval” (anterior a 1936) del Centre Pompidou de París. Estas obras bien conocidas se complementan con piezas nunca antes vistas, provenientes de colecciones privadas y familiares, algunas de las cuales se han redescubierto y recuperado recientemente.

Rosario de Velasco
Pensativa, 1935. Óleo sobre lienzo. 57,5 x 72 cm. Colección Emilia Casal Piga y Guillermo González Hernández. © Rosario de Velasco, VEGAP, Madrid, 2024

Después de su exhibición en Madrid, la muestra se trasladará al Museo de Bellas Artes de Valencia, donde estará abierta al público del 7 de noviembre de 2024 al 16 de febrero de 2025.

Rosario de Velasco es una figura representativa del “retorno al orden” en el arte español, un movimiento paralelo a la Nueva Objetividad alemana y al Novecento italiano. Su estilo, que combina elementos de tradición y modernidad, revela la influencia de maestros como Giotto, Masaccio, Piero della Francesca, Mantegna, Durero, Velázquez y Goya, así como de artistas de vanguardia como De Chirico, Braque y Picasso. Su conocimiento de estos movimientos y artistas provino de su asidua lectura de revistas y su asistencia a exposiciones celebradas en Madrid durante la década de 1920.

Rosario de Velasco
Sin título (El cuarto de los niños), 1932-1933. Óleo sobre lienzo. 55 x 73 cm. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. © Rosario de Velasco, VEGAP, Madrid, 2024. Foto: © Archivo Fotográfico Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

La exposición también dedica un espacio significativo a su trabajo como ilustradora, destacando su versatilidad y habilidad en el dibujo. Entre sus ilustraciones más destacadas se encuentran las realizadas para la edición de 1928 de “Cuentos para soñar” de María Teresa León y “Cuentos a mis nietos” (1932) de Carmen Karr.

Esta retrospectiva no solo celebra la carrera de Rosario de Velasco, sino que también ofrece una oportunidad para reevaluar su contribución al arte español y su capacidad para fusionar influencias clásicas y modernas en un estilo propio y distintivo.


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Rosario de Velasco: Un Viaje a Través del Arte y la Historia

Rosario de Velasco
Rosario de Velasco pintando ‘Lavanderas’ Archivo de la familia de Rosario de Velasco

Rosario de Velasco (Madrid, 1904 – Barcelona, 1991) fue una destacada pintora figurativa española cuyo talento y determinación la llevaron a sobresalir en un campo dominado mayoritariamente por hombres. Nacida en Madrid, en el seno de una familia tradicional y religiosa, comenzó su formación artística a los 15 años bajo la tutela del pintor costumbrista Fernando Álvarez de Sotomayor, quien también fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y director del Museo del Prado en dos ocasiones. De estos primeros años de formación destaca su Autorretrato (1924), firmado con un monograma compuesto por las iniciales R, D y V, inspirado en el de Durero. Este monograma ha sido crucial para identificar algunas de sus obras más importantes.

Inicios y Formación Artística

Rosario de Velasco
La matanza de los inocentes, hacia 1936 Óleo sobre lienzo. 164 x 167,5 cm. Museo de Bellas Artes de Valencia. © Rosario de Velasco, VEGAP, Madrid, 2024. © Foto: Museo de Bellas Artes de Valencia

Desde muy joven, Rosario entendió la necesidad de ir más allá de la tradición y explorar las nuevas tendencias y vanguardias. Con un espíritu abierto y una inquietud cultural, se relacionó con muchos creadores de su generación, especialmente con pintoras y escritoras como Maruja Mallo, Rosa Chacel y María Teresa León. También formó amistades con figuras como Mercedes Noboa, Matilde Marquina, Concha Espina y Lilí Álvarez, campeona de tenis a quien retrató en la década de 1930. Rosario, apasionada por los viajes, el montañismo, el esquí y la escalada, fue una verdadera aventurera en todos los aspectos de su vida.

Rosario de Velasco
Carnaval, anterior a 1936 Óleo sobre lienzo. 115 x 110 cm. Centre Pompidou, París, Musée national d’art moderne/Centre de création industrielle, adquisición del Estado, 1936. © Rosario de Velasco, VEGAP, Madrid, 2024. Foto: © Centre Pompidou, MNAM-CCI, Dist. GrandPalaisRmn / Bertrand Prévost

En 1924, el año en que finalizó sus estudios, participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid y comenzó su incursión en la ilustración gráfica. Durante la década de 1930, Rosario alcanzó un considerable éxito y formó parte de numerosas exposiciones colectivas y concursos. En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932, presentó su famoso lienzo Adán y Eva, con el que obtuvo una segunda medalla en la categoría de pintura. Este cuadro, junto con otras obras presentadas en exposiciones en Copenhague y Berlín, fue muy bien recibido por su fuerza y originalidad, destacando a Rosario como una de las grandes revelaciones de la temporada.

Éxitos y Reconocimientos

Rosario de Velasco
Rosario de Velasco pintando, década de 1920

La década de 1930 fue especialmente productiva para Rosario de Velasco. Entre sus obras más destacadas de este período se encuentran Maragatos (1934), que obtuvo el Segundo Premio en el Concurso Nacional de Pintura; La matanza de los inocentes (hacia 1936), atribuida erróneamente a Ricardo Verde durante mucho tiempo; y Lavanderas (1934), un regalo de boda para su hermano. En 1935, su obra Gitanos fue seleccionada para participar en el Carnegie International, una prestigiosa exposición organizada por el Carnegie Museum of Art de Pittsburgh, compartiendo espacio con artistas como Carlo Carrá, Otto Dix, Edward Hopper, Georgia O’Keeffe, Picasso y Dalí.

Guerra Civil y Postguerra

Rosario de Velasco
Lavanderas, 1934 Óleo sobre lienzo. 209 x 197 cm. Colección privada. © Rosario de Velasco, VEGAP, Madrid, 2024. Foto: © Jonás Bel

La Guerra Civil Española marcó un punto de inflexión en la vida de Rosario. Su militancia falangista y su entorno familiar la llevaron a abandonar Madrid, viajando primero a Valencia y luego a Barcelona, donde conoció al médico Javier Farrerons, quien se convertiría en su marido. Gracias a Farrerons, Rosario fue liberada de la cárcel Modelo de Barcelona, donde estuvo detenida. Tras la guerra, se instaló en Barcelona con su familia y continuó participando en diversas exposiciones, aunque con menor frecuencia.

En 1939, participó en la Exposición Nacional de Pintura y Escultura en Valencia, y en 1940 presentó su primera exposición individual en Barcelona. A lo largo de los años siguientes, expuso también en Madrid, en eventos como la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1941 y 1954, además de en diversas galerías. En 1944, fue seleccionada para el II Salón de los Once, organizado por la Academia Breve de Crítica de Arte, una iniciativa de Eugenio d’Ors para promover el arte de la posguerra.

Legado y Redescubrimiento

Rosario de Velasco dejó un legado impresionante y una influencia significativa en el arte español del siglo XX. Su capacidad para combinar tradición y modernidad, así como su habilidad para relacionarse con otros artistas y explorar nuevas corrientes, la convierten en una figura esencial para entender el desarrollo del arte figurativo en España. Esta exposición no solo celebra su talento y su obra, sino que también ofrece una oportunidad para redescubrir y valorar su contribución al mundo del arte.

La muestra, organizada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en colaboración con el Museo de Bellas Artes de Valencia, permite a los visitantes apreciar la evolución y diversidad del trabajo de Rosario de Velasco, desde sus primeras pinturas hasta sus ilustraciones gráficas. Con el apoyo de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, esta exposición promete ser un evento clave para los amantes del arte y aquellos interesados en la historia cultural de España.


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Redacción

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